sábado, 30 de enero de 2016
Parte I
La doncella despertó sobre el tejado de una antigua torre ridículamente alta, el crepúsculo ya se había apoderado del mundo, de repente las nubes dieron paso a la luz de luna y un joven de rasgos afeminados se hizo visible, su larga cabellera plateada ondeaba brevemente a causa del viento, portaba un sombrero de copa que hacia juego con sus anacrónicas prendas del siglo XIX -señorita, ¿bailaría conmigo la canción de la noche?- pregunto el y antes de que ella pudiera pensar siquiera en negarse ya le habían sometido, sus manos se entrelazaron mientras los cuerpos se movían acorde a una silenciosa canción, cada vez mas íntimos, sus finos dedos descubrieron el suave cuello de la damisela haciendo a un lado aquel collar de oro en tanto que su sensual boca besaba sobre la pálida piel femenina, esta fina capa pronto fue deshecha y emano el embriagante néctar carmesí, tras calmar su sed con varios sorbos del mismo, la joven deseo conocer la identidad del extraño junto al motivo del ataque, mas este solo respondió -Alicia, en mis no cumpleaños solo bebo te, es justo que hoy me deleite un poco mas ¿no?.
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